Un repaso por las nominadas al Latin American Critics’ Award for European Films

Por Eric Ortiz

Por segundo año consecutivo fui parte del jurado organizado por European Film Promotion (EFP), el cual otorga el Latin American Critics’ Award for European Films. Esta labor es una buena manera de acercarme al cine europeo actual, además de que invariablemente me obliga a salir de mi área de especialización/zona de confort: el cine de género.

La mayoría de los 19 largometrajes en competencia fueron dramas de la vida cotidiana, explorando temas como la adolescencia (Little Trouble Girls) y la mediana edad (Smaragda – I Got Thick Skin and I Can’t Jump), las relaciones de pareja (el documental My Partners) y familiares (Beginnings), y las capacidad especiales (Sorda) o enfermedades (Late Shift). La dureza de la vida quedó por demás reflejada: la película francesa Ari, por ejemplo, es protagonizada por un veinteañero depresivo; la islandesa When the Light Breaks aborda el duelo inmediato de una joven tras un accidente trágico que le arrebata a su novio secreto; el filme luxemburgués Breathing Underwater nos adentra a un refugio para mujeres que han sufrido violencia doméstica; la representante suiza Late Shift muestra con lo que lidia una enfermera dentro de un hospital; la danesa Beginnings incluye a un matrimonio que ha decidido separarse; y la española Sorda retrata con empatía las dificultades de una mujer sorda que se convierte en madre. Aunque es necesario aclarar que muchos de estos dramas enfatizan en la calidez humana e infunden esperanza.

Otro tipo de cine que apareció en la selección es el histórico. Este año terminé aprendiendo más sobre la agitación social en la Checoslovaquia de finales de los años 60 y la subsecuente invasión soviética (Waves). También acerca del Estado Eslovaco durante la Segunda Guerra Mundial y las tensiones entre eslovacos y húngaros, checos y alemanes –esto gracias a The Hungarian Dressmaker, la cual expone igualmente la persecución de los judíos–. El trabajo más notable de esta vertiente fue el documental Fiume o morte!, una recreación de la ocupación de Fiume liderada por el nacionalista italiano Gabriele D’Annunzio, quien después de la Primera Guerra Mundial y del fin del Imperio austrohúngaro, buscaba la anexión de esta ciudad al Reino de Italia.

Dos películas en específico llamaron la atención por desarrollarse en el Medio Oriente: Happy Holidays, representando a Alemania, tiene lugar en Israel, mientras que la austriaca Moon lleva a su protagonista hasta Jordania. Si bien ambas tienen atributos, sin duda son las que más conflicto me causaron. Happy Holidays abarca los problemas de varios personajes, entre ellos una familia árabe; no obstante, entra en un terreno nebuloso, su visión crítica de la sociedad israelí bien podría parecer por momentos un despliegue patriótico, aunado a que cualquier mención explícita a Palestina es inexistente. Y Moon no evita tener el “complejo del salvador blanco” de la mano de una ex peleadora de MMA, quien termina intentando ayudar a tres chicas a liberarse del yugo de su propia familia.

El cine de género, en realidad, sí tuvo cierta presencia. La película belga Night Call me pareció, desde el Fantastic Fest del año pasado, un thriller de crimen efectivo –con un protagonista muy carismático–, cuyo elemento político respecto a la brutalidad policial y al Black Lives Matter se siente un tanto forzado. El drama sci-fi portugués The Best of All Worlds hace referencia al terremoto de Lisboa de 1755, para luego imaginar lo que pasaría si, en 2027, la ciencia y la tecnología permiten a un grupo de investigadores tener una predicción potencialmente correcta de un temblor. Mientras que Meat sigue a una familia a punto de abrir una carnicería y es una suerte de noir rural, al situarse en una aldea griega e involucrar corrupción, asesinato y extorsión.

Como miembro del jurado sólo puedes votar por tres películas. Mis elegidas este año fueron Meat y un par de los dramas humanos, más amenos que otros: la neerlandesa Three Days of Fish –que se enfoca en la nostálgica visita anual de un señor a su antigua ciudad, Rotterdam, donde radica su hijo–, y la irlandesa Christy –con un adolescente vulnerable que podría irse por el camino correcto o todo lo contrario–. La ganadora del Latin American Critics’ Award for European Films, que se escoge a partir de tres finalistas, será anunciada en el próximo Festival Internacional de Cine en Guadalajara.

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